Una voz que tienta al fiel cristiano
de querer un poco dar;
y se mete con el diablo en ese cuarto
que alguien más quiere entrar...
A los ojos se le salen las pestañan, que quieren mimar,
con esas pupilas gastadas de tanto llorar
Azulejos que ya brotan de paredes
se quieren despegar;
un naufrago se apodo en el parlamento
de la banidad.
Van sonoras por algún pueblo lejano,
cantando a solas,
la balada que dejo un potro añejado.
Que ya no da para más.
Que ya no da para mas.
Y las rifas del domingo se rifaron, para otro tonto mas.
Una dama embarazada de ternuras, que quiere buscar.
Canta el gallo, alla en el campo,
en la mañana de la oscuridad
un presagio, meten llaves;
cerraduras se meten con tu afán