martes, 9 de febrero de 2010

Carta para una tal Justicia

Personas ahogadas
Humo que dejo ganar batallas
Una mosca volando bajo, silvestre
Cuenta lo que vive a cuestas del presente

Se dijeron tantas cosas filosóficas
Con libretos engañaron hasta un “Aurora”
Algunos dijeron nunca más,
Son voces con armas de no hartar

Que poca piedad, que poco desagravio
Estos siguen matando con disfraz a la verdad
Todavía la ingenuidad con la vanidad
Se siguen dando la mano

Por que no tomo licores de callar, aunque se
Que puedo ser uno de los más muros que callan,
Todavía la sangre que esconden les brota
Las balas que aniquilan la intelectualidad colectiva
Valen más que esas putas medallas

Sabrán muchos más que aquellos
Que lo saben contar, lamentablemente de lamentar
Las imberbes experiencias, que para otros
Eran la solución a sus problemas avaros de asimilar

Se adjudicaron la autoría, Condenaron al inocente
No son mas que indecentes esos de colores verdes
Violaron los derechos de autor, como buen patrimonio
Maldigo la historia viviente que nos dejo
Con un rojo incandescente

Y siguiendo mi instinto intuitivo
En la cuenta de la tabla de valores
Contaminan la decencia exportando revoluciones
Maldigo la celeste y blanca
Que de morao pintaron los verdes
Maldigo las armas que sirvieron
Pa’ treinta mil y con creces

Hoy no nos queda más que pañuelos
Una plaza desolada, un monumento con rejas
Que no encierran a canallas
Y en el cole engañan, ya los peques en una casa

Cuervos que dañan sin lista
A ver quien se atreve hoy, A callar
Rio de la plata, mejor dicho
El Rio de los revolucionistas

Señoras y señores, si, ahora les temen
Va llegando la hora de que paguen los haberes
Y no hablo de morlacos, hablo de padrones ausentes
Que estos dejaron a la vista,
Sin ojos elocuente


Atando cabos a tantas batallas
Pie de guerra, orgullo de los de siempre
Y no se compra con baratas, menos con trampas hirientes
Las aves de rapiña al calabozo, los de la plaza,
Al frente

Se expropiaron de duelos, también unos billetes
Y como no les basto luego
Se apropiaron de los más peques
Deberán saber que ahora nunca jamás,
Y nunca más que nunca
A la memoria no se la somete.

1 comentario:

  1. lalo buenisimo tu trabajo pasatiempo como lo kieras llamar a mi me encanta todo esto gracias por un poco de lectura

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